martes, 13 de febrero de 2007

Serpiente

Las serpientes son reptiles sin patas, algunas de las cuales poseen mordidas venenosas que utilizan para matar a sus presas antes de ingerirlas. Otras serpientes matan a sus presas por constricción, por ejemplo estrangulación. La Herpetología es la ciencia que se ocupa de su estudio.

A pesar de ser algunas venenosas y de poseer una mala reputación, las serpientes no suelen atacar a los humanos. La mayoría de las serpientes que atacan a un ser humano lo hacen tras ser atacadas o lastimadas previamente. Si uno mira dónde pisa y hace suficiente ruido, el animal se alejará de su camino en vez de esperar a que uno la pise. En muchas zonas, la mayoría de las serpientes no son venenosas o poseen un veneno no dañino para las personas. Australia es una excepción, la mayoría de las serpientes de Australia son extremadamente venenosas y debe mantenérseles una muy amplia distancia.

Todas las serpientes son carnívoras, alimentándose de pequeños animales, aves, insectos e incluso de otras en ciertas especies. Las serpientes no mastican el alimento. Poseen mandíbulas inferiores muy flexibles, cuyas dos mitades no se encuentran unidas rígidamente, permitiéndoles abrir la boca en el ancho necesario para tragar su presa entera, incluso si la misma es mayor en diámetro que la misma serpiente. Contrariamente al mito popular, las serpientes nunca descolocan sus mandíbulas para tragar su presa. Después de comer, las serpientes se aletargan durante el proceso de digestión. La piel de la serpiente está cubierta por escamas. La mayoría de las serpientes utilizan escamas inferiores especializadas para desplazarse, aferrándose a las superficies. Sus párpados se encuentran permanentemente cerrados, pero son en realidad escamas transparentes. Las serpientes cambian de piel periódicamente. A diferencia de otros reptiles, el cambio de piel es realizado en una pieza, como si tirara de una media. Esto se hace a medida que el animal crece y además para reparar heridas y librarse de parásitos externos. La renovación periódica ha convertido a la serpiente en un símbolo de salud y medicina, como se muestra en la vara de Asclepio, (ver Asclepio).

La visión detallada es limitada, pero no impide la detección de movimiento. Algunas serpientes poseen receptores infrarrojos en profundos surcos entre las fosas nasales y el ojo, los cuales les permiten "ver" el calor irradiado por otros animales. El sentido del oído de la serpiente está limitado a la detección de vibraciones del suelo, ya que las serpientes no poseen oídos. Una serpiente huele a través de su nariz y la lengua pasa las partículas de aire al órgano de Jacobson en la boca para su examen. El pulmón izquierdo es muy pequeño o a veces incluso estar ausente, ya que el cuerpo tubular de la serpiente requiere que todos los órganos sean alargados y delgados.

Eunectes es el género representativo de un grupo de serpientes no venenosas, todas ellas constrictoras, pertenecientes a la familia de las boas. Existen por lo menos 4 especies dentro de este género, la mayoría con un tamaño de 2 a 10 metros de longitud. Estas serpientes suelen recibir muchos nombres locales como jiboia, sucuríes o güios; pero su nombre más común es Anaconda.

COCODRILO


Se conoce como cocodrilo a cualquiera de las 14 especies de grandes reptiles semiacuáticos de la familia crocodylidae, incluidos a su vez en la subfamilia crocodylinae). El término cocodrilo también es utilizado incorrectamente para denominar a todos los miembros del orden crocodylia, el cual incluye a todos los cocodrilos, aligátores y caimanes (familia alligatoridae), así como a los gaviales (familia gavialidae).

Son reptiles que viven en las áreas tropicales de África, Asia, América y Australia. Tienden a vivir en ríos de corriente lenta y se alimentan de una amplia variedad de animales, preferentemente vivos. Una especie, el cocodrilo marino (Crocodylus porosus), vive tanto en agua dulce como en estuarios salados y se adentra con frecuencia en el mar, lo que le ha permitido colonizar muchas islas de Australasia y todas las costas desde la India hasta Australia. El cocodrilo marino no es el único en adentrarse en el mar, aunque sí el que lo hace con más frecuencia. Así, el cocodrilo del Nilo (Crocodylus nyloticus) ha cruzado el mar para colonizar varias islas del Océano Índico, entre ellas Madagascar, y el cocodrilo americano (Crocodylus acutus) ha llegado a nado hasta la mayoría de las islas del Caribe e incluso a la punta sur de Florida.

Aunque los cocodrilos tienen cuerpos pesados y metabolismos generalmente lentos, son capaces de realizar carreras cortas con una velocidad de 45 km/h. Las mayoría de las presas de los cocodrilos son animales pequeños que matan y engullen de un solo bocado. Cuando se trata de una presa de considerables dimensiones, la matan arrastrándola aguas adentro para ahogarla, al tiempo que dan vueltas sobre sí mismos para despedazarla antes de engullirla.

Pertenecen al grupo de los reptiles dentro de los vertebrados. Están bien adaptados a la vida acuática y solo de vez en cuando salen de ella. Son excelentes nadadores. Su piel escamosa, dura y seca Se conocen 25 especies que pueden llegar a medir desde 1m hasta 7m. Los cocodrilos no pueden masticar, pues no tienen dientes cortantes. Los dientes representan forma de cono y sirven para sujetar a las presas. Se los puede encontrar en las zonas tropicales desde África hasta Australia. Llegan a vivir 30 a 50 años SISTEMA REPRODUCTOR: La fecundación es interna. Son ovíparos, es decir que ponen huevos en nidos que construyen. SISTEMA CIRCULATORIO: Tienen un corazón formado por cuatro cavidades (dos aurículas y dos ventrículos), Tienen sangre fría, es decir, que su temperatura corporal varia con la ambiental. SISTEMA RESPIRATORIO: Respiran a través de los pulmones. El abdomen y el tórax están separados por un diafragma muscular que también es usado en la respiración. SISTEMA DIGESTIVO: Son carnívoros. Los cocodrilos tienen estómagos con 2 cámaras. La digestión es asistida por un saco muscular que contiene piedras tragadas por el animal y que lo ayudan a moler alimentos.

Especie: En Biología se denomina especie (del latín species) a cada uno de los grupos en que se dividen los géneros.

Una especie es la limitación de lo genérico en un ámbito morfológicamente concreto. Se compone de individuos que, además de los caracteres genéricos, tienen en común otros caracteres por los cuales se asemejan entre sí y pueden ser distinguidos de individuos pertenecientes a las demás especies. Desde el punto de vista estrictamente sistemático o de la taxonomía, es la jerarquía comprendida entre el género (o el subgénero, si existiese) y la variedad (o, en su caso, la subespecie).

Determinación: La determinación de los límites de una especie es puramente subjetiva y, por tanto, expuesta a las modalidades de la interpretación personal. Algunos conceptos usuales son antiquísimos, muy anteriores al establecimiento científico de esta categoría sistemática. Una entidad así determinada no es realmente una especie, sino lo que usualmente se llama una línea pura o un clon.

La tradición aristotélica establecía que los géneros se dividen en especies pero que la especie, a su vez, puede convertirse en género con respecto a las subdivisiones secundarias.

Las especies tienen y se clasifican por la capacidad de reproducción de éstas, lo que permite la duración en el paso del tiempo de una especie. Esto suele ser muy importante para aquellas especies que están en peligro de extinción.

PERRO




Ancestros e historia de la domesticación: Es posible que en lugar de que el hombre haya domesticado al perro, los perros se hayan domesticado espontáneamente, escogiendo vivir cerca de los hombres para aprovecharse de los restos de su comida.

Aunque la teoría más aceptada y extendida sobre su origen es que el perro proviene del lobo. Según la cual, hace al menos 14000 años, el hombre consiguió domesticar a ejemplares de lobos, no hay que olvidar que posiblemente el perro sea el primer animal domesticado, usándolo para ayudarle en la caza y defender al grupo y su morada. Poco a poco, al igual que se hizo y se hace con otras especies, se le fue adaptando a las necesidades del hombre creando diferentes razas para las distintas labores y características ambientales y geográficas.

Inteligencia: Los perros comúnmente son valorados por su inteligencia . La tradición popular sugiere que los perros tienen una inteligencia bastante desarrollada aunque muchas veces no lo demuestran.

La inteligencia canina es la habilidad de un perro para aprender, para pensar y para resolver problemas. Los entrenadores de perros, los amos y los investigadores no se ponen de acuerdo en un método para probar la inteligencia canina como existe para los humanos.

Ciertas razas, como "Border Collies" y "Golden Retrievers", son por lo común más fáciles de entrenar respecto a otras como los perros de caza y de trineo. Aunque esta descripción no siempre es estricta y puede tener varias excepciones en el mundo. Aún el perro más introvertido, distraído y flojo puede más fácil obedecer al entrenamiento que, por ejemplo, un gato. La habilidad de obedecer y aprender sin embargo no es la única medida de la inteligencia.

Los perros por su naturaleza social entienden la estructura social y las obligaciones y a menudo aprenden rápidamente cómo comportarse con otros miembros del grupo, ya sean perros o humanos. Los perros adultos entrenan a sus cachorros mediante correcciones cuando no se comportan de la forma esperada (ladrando alto, dándoles de comer fuera de tiempo y cosas por el estilo) y los recompensan por comportamientos aceptables (jugando con ellos, alimentándolos, limpiándolos y cosas así).

Los perros también son animales que gustan de guaridas, así que pueden aprender fácilmente comportamientos relacionados a mantener su lugar limpio, relajándose en un área cerrada como es el caso de una jaula temporal para transporte, etc.

Salud: Un perro que goce de buena salud puede vivir hasta 20 años, o incluso más, el perro más longevo que se conoce llegó a los 29 años. La longevidad media varía mucho en función de la raza, y oscila entre 8 a 15 años; las razas pequeñas suelen vivir más que las grandes y gigantes. La salud del perro está relacionada con su tipo de vida (alimentación equilibrada, ejercicio físico, educación), sobre todo durante los períodos de mayor vulnerabilidad: crecimiento, gestación, amamantamiento, trabajo, vejez. Un perro grande aumenta el mismo peso en menos de un año que un hombre en 18. Las causas de las enfermedades son múltiples y se deben consultar con un veterinario.

Enfermedades: Evidentemente esto no es un manual de veterinaria, por lo que ante la sospecha de que nuestro animal se encuentre enfermo hay que acudir al veterinario, especialmente si parece revestir gravedad; en determinadas enfermedades la rapidez con que acudamos al veterinario puede ser crucial para la vida del perro.

El perro, al igual que el resto de seres vivos, es susceptible de enfermar; algunas de estas dolencias serán más propias de su especie, incluso con diversa incidencia en razas diferentes, mientras que otras son comunes con las nuestras (cáncer, diabetes, etc.). El perro puede ser una fuente de contagio de determinadas enfermedades para el hombre, aunque la mayoría de ellas no se transmiten entre ambos; por ello, y por la propia salud de nuestra mascota, es muy importante su correcta vacunación y una desparasitación interna y externa regular; con ello, y unos hábitos higiénicos adecuados, tendremos un perro más sano y más fuerte y fuente de numerosas alegrías.